Qué son las mascarillas «egoístas» de las que habla Fernando Simón y por qué se quiere limitar su uso

Comunidades como Madrid y Galicia han lanzado sendas órdenes para prohibir que la población general las utilicen, aunque en el caso de la capital un juez ha invalidado las últimas medidas contra el coronavirus

Las últimas restricciones previstas por las comunidades autónomas para luchar contra el coronavirus incluyen, entre otras medidas, la prohibición de fumar si no se respetan los dos metros de distancia o el cierre del ocio nocturno. Pero algunas, como Madrid o Galicia, también han limitado el uso de las mascarillas consideradas «egoístas» por el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, y que no son otras que las del tipo FFP2 y FFP3 con válvula. En el caso de Madrid, un juez ha considerado nulas las últimas restricciones impuestas por el Ejecutivo de la comunidad por no estar en el marco de un estado de alarma ni haber sido publicada previamente en el Boletín Oficial del Estado la orden ministerial de Salvador Illa a la que hace referencia, según informa ABC. Y con esta decisión, también ha revocado la limitación del uso de las llamadas mascarillas «egoístas». Conozcamos un poco más de ellas.

En primer lugar, hay que tener en cuenta el motivo por el que tanto la OMS como el propio Ministerio de Sanidad aconsejan el uso de las mascarillas: para proteger a los demás de una posible infección por Covid-19, ya que una persona puede estar enferma y ser asintomática, o bien puede estar contagiada y, sin embargo, pasar días hasta que presente los síntomas propios del coronavirus. El mensaje de ‘Yo te protejo a ti y tú me proteges a mí’ que popularizó un vídeo en la República Checa sirve como ejemplo de esta premisa tan importante en pandemias de dimesiones tan extremas como la actual.

Por ello, se desaconsejan las mascarillas FFP2 y FFP3 con válvula ya que estas solo sirven para proteger a quienes las llevan y no a los demás. De hecho, la válvula lo que hace es facilitar la salida de la respiración sin ningún tipo de filtro y, como consecuencia, «pueden contribuir a la propagación del coronavirus», como apunta la OCU. Las FFP2 con filtro impiden la inhalación de fluidos tóxicos de polvo, aerosoles y humos, y las FFP3 también es eficaz contra contra bacterias, virus y esporas de hongos.

Por ello, para el uso general en aquellos casos en los que se pueda estar infectado sin saberlo, deben usarse las mascarillas higiénicas (reutilizables o no) o las quirúrgicas (para las que el Gobierno ha fijado un precio de venta de 0,96 euros). Ambas actúan como barrera para proteger a los demás de un posible contagio al disminuir la liberación de gotas respiratorias. La diferencia entre las higiénicas y las quirúrgicas es que las primeras son un tipo de mascarillas no médicas, es decir, no están destinadas para su utilización por profesionales sanitarios, pero su proceso de fabricación sigue unas especificaciones técnicas prefijadas.

En el caso de las mascarillas FFP2 y FFP3 sin válvula sirven para protegerse a uno mismo, pero también a los demás, ya que filtran tanto la entrada como la salida del aire. Son las más caras y también difíciles de encontrar. Por eso, tal y como señala la OCU, «además del personal sanitario, su uso solo es prioritario para colectivos de riesgo, como personas con patologías crónicas, inmunodeprimidas y quienes cuidan a personas contagiadas».

Si no se dispone de mascarillas certificadas (sean higiénicas, quirúrgicas o FPP2 y FFP3 sin válvula), como última opción, se puede llevar una mascarilla casera o una mascarilla antipolvo PM2,5. «Pueden no ser tan efectivas como las anteriores, pero es preferible a no llevar mascarilla», apunta la OCU.

Un uso correcto de las mascarillas

Una buena higiene antes de ponérselas y también cuando vayan a retirarse y una correcta colocación son las principales recomendaciones del Ministerio de Sanidad respecto al uso correcto de las mascarilla:

No deben llevarse al cuello, tampoco se recomienda sacarla o guardarla en el bolsillo o en cualquier otro lugar para volver a ponérsela más tarde. El uso de mascarilla deberá ir siempre asociado al seguimiento estricto de las medidas generales de higiene descritas a continuación:

– Antes de ponerse una mascarilla hay que lavarse bien las manos con agua y jabón o con una solución con base alcohólica.

– Cubrir la boca y la nariz con la mascarilla y evitar que haya huecos entre la cara y la mascarilla.

– Evitar tocar la mascarilla con las manos mientras se lleva puesta y si se hace lavarse bien las manos con agua y jabón o con una solución con base alcohólica.

– Desechar la mascarilla cuando esté húmeda y evitar reutilizar las mascarillas de un solo uso. Las mascarillas quirúrgicas son de un solo uso.

– Por cuestiones de comodidad e higiene, se recomienda no usar la mascarilla por un tiempo superior a cuatro horas. En caso de que se humedezca o deteriore por el uso, se recomienda sustituirla por otra.

– Quitarse la mascarilla por la parte de atrás, sin tocar la parte frontal, desecharla en un cubo cerrado y lavarse las manos con agua y jabón o con una solución con base alcohólica.

– En el caso de mascarillas higiénicas reutilizables, éstas se deben lavar conforme a las instrucciones del fabricante.

– La distancia de seguridad y el lavado de manos con agua y jabón o soluciones hidroalcohólicas son de enorme importancia.

Fuente: diariosur.es